Soy Elena Costin, fundadora y sumiller de té.
Desde pequeña he sentido una especial fascinación por las bebidas hechas a partir de plantas, frutas, flores y especias. Siempre me ha intrigado descubrir qué puede expresar una materia prima cuando se transforma en una bebida: sus aromas, sus matices, sus posibilidades.
Mi trayectoria profesional me llevó durante años al mundo de la aviación y a viajar mucho. Entre vuelos, hoteles y desayunos fui descubriendo también otra realidad: tenía la costumbre de “rescatar” algún que otro sobre de té de los hoteles que visitaba. Una pequeña afición que terminó haciéndome una pregunta bastante seria:
¿Por qué era tan difícil encontrar bebidas de verdadera calidad?
La curiosidad se convirtió en estudio. El estudio, en pasión. Finalmente, esa pasión dio lugar a Thé Atelier.
Hoy seleccionamos tés e infusiones que nos despiertan curiosidad. Para ello, buscamos materias primas con carácter, conocemos su origen y sus procesos y, sobre todo, prestamos atención a lo que ocurre cuando llegan a la taza.
Porque para nosotros la calidad no es solo una cuestión de origen. Es lo que finalmente somos capaces de descubrir en cada sorbo.
Hemos construido una colección de más de cien referencias, cada una con su propio carácter y su razón de estar. En ella conviven referencias procedentes de territorios concretos junto a mezclas propias y composiciones creadas para explorar nuevos perfiles.
No buscamos tener más. Buscamos encontrar mejor.

















